7/05/2010

TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA)

CONCEPTO:

Conjunto de grupos de discapacidades, incluidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV-TR), bajo la denominación de Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD).
Los TGD se caracterizan por una discapacidad avanzada y generalizada en varias áreas del desarrollo, incluso las destrezas de interacción social recíproca, las destrezas de comunicación o la presencia de conductas, intereses y actividades estereotipados.
Cinco grupos de discapacidades que abarca el término TGD:
- Trastorno generalizado del desarrollo no especificado
Ø
- Síndrome de Asperger

- Trastorno autístico

- Trastorno desintegrativo de la niñez

- Síndrome de Rett
Los TEA incluyen tres de los cinco TGD, los cuales son: trastorno autístico, síndrome de Asperger y trastorno generalizado del desarrollo no especificado. El término TEA implica que los tres trastornos comparten características comunes, pero que también poseen cualidades singulares que facilitan que cada uno tenga su propio diagnóstico diferencial. Por consiguiente, la gravedad de la discapacidad varía en cada individuo y entre un individuo y otro con diagnóstico de uno de los TEA.
A los niños con autismo les resulta considerablemente difícil: la interacción social, la comunicación expresiva y receptiva y exhiben patrones de conducta, interés y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados. El comienzo del autismo es evidente antes de la edad de tres años, con pruebas de retrasos o funcionamiento anormal en interacción social, idioma o juego simbólico.

Los niños que padecen el síndrome de Asperger tienen dificultades considerables en la interacción social y exhiben patrones de conducta, interés y actividades restringidas, repetitivas y estereotipadas. El síndrome de Asperger causa discapacidad clínicamente significativa en los aspectos sociales, ocupacionales y otras áreas importantes del funcionamiento. A diferencia del trastorno autístico, la gente que padece el síndrome de Asperger no presenta demoras clínicamente significativas en cuanto a adquisición del lenguaje, aunque puede haber déficit en el empleo práctico del lenguaje y en las destrezas para la comunicación social.
La categoría de trastorno generalizado del desarrollo no especificado se aplica cuando un niño no cumple los criterios de otras discapacidades, pero demuestra una deficiencia extensa y generalizada en el desarrollo de las destrezas de comunicación o interacción social o la presencia de patrones de conducta, intereses y actividades restringidos, repetitivos o estereotipados.


Aunque no se conocen las causas específicas de los TEA, la investigación actual indica que la causa primaria es una forma de trastorno biológico o neurológico. Los TEA no se consideran una enfermedad mental y no hay pruebas verosímiles que respalden el concepto de que la crianza de los hijos deficiente o inapropiada pueda causar TEA. Otros factores se pueden asociar con el autismo o presentarse conjuntamente. Estos incluyen afecciones tales como disfunción cognoscitiva variable, el síndrome del cromosoma X frágil, trastornos epilépticos, trastorno mental, trastorno de hiperactividad por déficit de atención, ansiedad, depresión y trastornos obsesivo-compulsivos. La comunidad científica continúa sus actividades en busca de respuestas a las preguntas aún sin contestar sobre el autismo.

Los TEA son discapacidades con muchas variaciones en los síntomas o características de la conducta. Además, las habilidades, inteligencia y conducta a través de esos indicadores varían considerablemente entre las personas que padecen TEA. Es decir, algunas o todas las características asociadas con los TEA pueden observarse en una variedad de formas que abarcan desde leves hasta muy avanzadas.

Por ejemplo, algunos niños no hablan; otros poseen un lenguaje limitado. Los que poseen destrezas lingüísticas más avanzadas tienden a usar un margen limitado de temas y además se les dificultan los conceptos abstractos y la destreza para utilizar lenguaje pragmático. En general también son evidentes las destrezas de juego repetitivo, una gama limitada de intereses y destrezas sociales deficientes. También son comunes las respuestas inusuales a la información sensorial, como los ruidos fuertes, las luces y ciertas texturas de la comida o las telas.
Entre todas las posibles características de conducta en los TEA, ciertos comportamientos comunes son evidentes. Es importante familiarizarse con ellos como fundamento para entender el impacto que tienen sobre la programación de la educación. Si bien no todas esas características serán las mismas en todos los casos diagnosticados, sí incluirán dificultades en las áreas de interacción social, comunicación, procesamiento sensorial y aprendizaje de nuevas destrezas.



0 comentarios:

Publicar un comentario