2/18/2013

¿QUÉ ES EL ASPERGER?

Hoy, 18 de Febrero del 2013, es el "Día Internacional del Asperger". Como es un síndrome poco conocido, os dejo una breve definición y un relato sobre ello.
Si queréis ampliar la información, os invito a que entréis en la Federación Asperger España, o bien, en la Asociación Asperger Asturias.

También me gustaría compartir con vosotros un vídeo, en el cuál nos explica de una forma muy clara lo que es el Asperger: 




DEFINICIÓN: 

El síndrome de Asperger (AS) es un trastorno severo del desarrollo, considerado como un trastorno neuro-biológico en el cual existen desviaciones o anormalidades en los siguientes aspectos del desarrollo: 
  • Conexiones y habilidades sociales 
  • Uso del lenguaje con fines comunicativos 
  • Características de comportamiento relacionados con rasgos repetitivos o perseverantes
  • Una limitada gama de intereses 
  • En la mayoría de los casos torpeza motora 

Los niños con este diagnóstico tienen severas y crónicas incapacidades en lo social, conductual y comunicacional. Cada niño no es igual, pero algunas de las características pueden ser: 

  • Socialmente torpe y difícil de manejar en su relación con otros niños y/o adultos
  • Ingenuo y crédulo 
  • A menudo sin conciencia de los sentimientos e intenciones de otros 
  • Con grandes dificultades para llevar y mantener el ritmo normal de una conversación
  • Se altera fácilmente por cambios en rutinas y transiciones 
  • Literal en lenguaje y comprensión 
  • Muy sensible a sonidos fuertes, colores, luces, olores o sabores
  • Fijación en un tema u objeto del que pueden llegar a ser auténticos expertos
  • Físicamente torpe en deportes
  • Incapacidad para hacer o mantener amigos de su misma edad 


Estos niños pueden tener: 
  • Memoria inusual para detalles 
  • Problemas de sueño o de alimentación 
  • Problemas para comprender cosas que han oído o leído 
  • Patrones de lenguaje poco usuales (observaciones objetivas y/o relevantes) 
  • Hablar en forma extraña o pomposa Voz muy alta, o monótona 
  • Tendencia a balancearse, inquietarse o caminar mientras se concentran


El síndrome de Asperger es un trastorno muy frecuente (de 3 a 7 por cada 1000 nacidos vivos) y tiene mayor incidencia en niños que en niñas.
Ha sido recientemente reconocido por la comunidad científica (Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales en su cuarta edición en 1994 de la Asociación Psiquiátrica Americana [DSM-4: Diagnostic and Statistical Manual]), siendo, pues aún poco conocido entre la población general e incluso por muchos profesionales. 


La persona que lo presenta tiene un aspecto e inteligencia normal, frecuentemente, habilidades especiales en áreas restringidas, pero tiene problemas para relacionarse con los demás y presentan comportamientos inadecuados.

La persona Asperger presenta un estilo cognitivo distinto. Su pensamiento es lógico, concreto e hiperrealista. Su discapacidad no es evidente, sólo se manifiesta a nivel de comportamientos sociales inadecuados proporcionándoles a ellos y sus familiares problemas en todos los ámbitos.



UN RELATO SIGNIFICATIVO 

Como cada mañana, Javier desayunaba un tazón de leche con sus cereales favoritos, mostrándose ajeno a los horarios que rigen la dinámica familia. A pesar de tener siete años, su madre tenía que ayudarle a vestirse y como en tantas otras ocasiones, ese día tampoco pudo ponerle la ropa nueva que le habían regalado sus abuelos.

Su madre tenía que lavar toda la ropa nueva con un determinado suavizante para que Javier aceptase estrenar algo.

Cada día Javier se levantaba angustiado preguntando por el día concreto de la semana, el mes y el número. Todas las mañanas preguntaba lo mismo y a continuación necesitaba saber si ese día tenía que ir o no al colegio.

A pesar de que Javier comenzó a hablar algo más tarde que otros niños, ahora no paraba de hablar. Su lenguaje era muy correcto aunque siempre solía hablar de su tema preferido, los dinosaurios, y era muy difícil cambiar el tema de conversación. Resultaba complicado que Javier utilizase su excelente lenguaje para compartir con su familia las cosas que le ocurrían en el colegio o las cosas que le preocupaban. Parecía no sentir la necesidad de compartir experiencias o sentimientos con la gente que le rodeaba.

Era un niño muy inteligente, aprendió a leer solo y le encantaba leer libros de dinosaurios. No le interesaban los juegos típicos de los niños de su edad y pasaba la mayor parte de su tiempo desmontando juguetes electrónicos y volviéndolos a montar. No parecía estar interesado por jugar con aquellas máquinas sino que le fascinaba conocer cómo estaban hechas y cuál era el mecanismo que las hacía funcionar. Cuando lo averiguaba, colocaba el juguete en su estantería y no volvía a tocarlo. Tampoco dejaba que su hermano pequeño tocase ninguno de sus juguetes. Tenía un mundo muy personal y resultaba difícil que lo compartiera con otros niños.

En el colegio su profesora ya había mostrado preocupación por Javier. A pesar de su inteligencia, no tenía ningún interés por las tareas escolares y su rendimiento académico no era el esperado. En el patio siempre estaba solo y cuando ocasionalmente intentaba incorporarse al juego de sus compañeros, su manera de actuar era tan “torpe" e ingenua que provocaba risas y burlas por parte de los otros niños.

Aunque Javier no era un niño agresivo, en algunas situaciones mostraba fuertes rabietas y conductas inadecuadas como tirar objetos o gritar.

Especialmente difícil era la clase de Educación Física, en la que Javier mostraba altos niveles de ansiedad, dificultad para seguir las normas y escasa comprensión de las reglas básicas que rigen los juegos y deportes de equipo. Si se le forzaba a participar en estas actividades, sistemáticamente aparecían fuertes enfados y marcado oposicionismo.

Aunque los padres de Javier ya le describían como un niño peculiar antes de cumplir los 4 años, no empezaron a alarmarse hasta el momento en que el niño se incorporó al colegio. Las grandes dificultades para relacionarse con los compañeros, los problemas atencionales dentro del aula y el bajo rendimiento escolar fueron, entre otros, los motivos que impulsaron a los padres a buscar ayuda.

Después de varias consultas a distintos profesionales del ámbito de la educación, la medicina y la psicología, y tras recibir diagnósticos tan dispares como déficit de atención e hiperactividad, o trastorno emocional y de conducta, finalmente informaron a la familia de que Javier presentaba Síndrome de Asperger.
Sin embargo no hay que pensar que todos los niños con síndrome de Asperger son iguales o que todos se parecen mucho entre sí.






3 comentarios:

  1. algo muy similar le pasa a mi hijo también de 7 años como puedo ayudarlo en la escuela lo molestan mucho pero a diferencia de la historia las maestros de mi hijo no parecen percatarse del problema

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  2. ¡Hola!
    No se cual es tu nombre, de donde eres, ni como contactar contigo, por ejemplo via e-mail para contestarte y asegurarme de que lo vas a leer.
    En primer lugar, lo que deberías hacer es lleva a tu hijo a un especialista (Psicólogo) para que lo valore, porque por lo que me has escrito, no lo tienes claro pero te has sentido identificada con el relato, por lo que lo primero es salir de dudas y saber si tu hijo tiene o no Asperger.

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  3. Hola Sonia,necesito pautas para padres con un niño con síndrome de Asperger serías tan amable de facilitarmelas?
    Gracias
    mi correo es ana-picazo19@hotmail.com

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